Vacaciones y ERTES

# Vacaciones y ERTES

Ya es verano y muchos de vosotros os habéis preguntado qué pasa con vuestras vacaciones después de estar en ERTE o seguir en él. Seguramente muchos ya os habéis informado sobre lo que os corresponde, pero si no es así os animo a leer este artículo.

 

Hay que partir de una premisa: todos los trabajadores por cuenta ajena tienen derecho a disfrutar de vacaciones retribuidas. No pueden ser sustituidas por una compensación económica. El Estatuto de Trabajadores establece un mínimo de 30 días naturales que pueden ser más si así lo recoge el convenio colectivo por el que te riges. Por consiguiente, tanto si tienes un contrato superior como uno inferior a un año tienes derecho a vacaciones. La diferencia entre ambos está en el cálculo de los días que te corresponden y el periodo que tienes para disfrutarlas. En los contratos de duración de más de un año tienes que calcularlas contando 30 días naturales (es decir, domingos y festivos) o 22 días laborales (se contando sábados, salvo que el convenio establezca lo contrario), devengando en el primero por cada mes trabajado 2,5 días y en el segundo 1,8 días por mes. La elección de cada parámetro es de la empresa, por lo que antes de realizar el cálculo tienes que consultarlo. El periodo en el que debes disfrutar las vacaciones por regla general es durante el año natural, por lo que sin perjuicio de acuerdo, el 31 de diciembre caduca el derecho. En el caso de contratos temporales o de media jornada, las vacaciones se calcularan en correspondencia al tiempo trabajado siendo el día de extinción del contrato como el último para disfrutarlas. Además de estos últimos hay dos excepciones más al disfrute de las vacaciones en el año natural. Cuando el periodo de vacaciones fijado coincida en el tiempo con una incapacidad temporal derivada del embarazo, el parto o la lactancia natural o con el periodo de suspensión del contrato de trabajo por nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento, riesgo durante el embarazo o durante la lactancia natural, se tendrá derecho a disfrutarlas en fecha distinta a la de la incapacidad temporal o a la del disfrute del permiso que por aplicación de dicho precepto te correspondiera, al finalizar el periodo de suspensión, aunque haya terminado el año natural a que correspondan. En el supuesto de que el periodo de vacaciones coincida con una incapacidad temporal por otras contingencias que imposibilite al trabajador disfrutarlas, total o parcialmente, durante el año natural a que corresponden, el trabajador podrá hacerlo una vez finalice su incapacidad y siempre que no hayan transcurrido más de 18 meses a partir del final del año en que se hayan originado. En todos los casos mencionados el comienzo de las vacaciones tiene que coincidir con un día laborable, no en domingo ni festivos.

Las vacaciones tienen que ser consensuadas por la empresa y por ti, no pudiendo la misma variarlas o cancelarlas unilateralmente, salvo que sea por necesidades del servicio cuando así lo establezca el convenio o cuando estas coincidan con las de otro trabajador. Tendrán que fijarse en un plazo de 2 meses de antelación al día en que comiences a disfrutarlas. Si hubiese desacuerdo en su fijación se tendrá que acudir a los Juzgados de lo Social. Recuerda que mientras no se solucione tendrás que seguir trabajando. Es un procedimiento rápido y preferente a los demás. En contraposición con lo dicho, tampoco puedes renunciar a las mismas.

Durante su duración no se pueden prestar servicios laborales para el mismo empresario, pero si para otros. El pluriempleo no está prohibido.

Por último, hemos de mencionar que, en los casos de despido, de extinción de contrato, extinción por otros motivos ajenos a la voluntad del trabajador o jubilación tras pasar una incapacidad temporal, si no has disfrutado de las vacaciones que te correspondían, tendrás derecho a que te compensen económicamente por ellas en el finiquito. Esta compensación no dependerá del número de días de vacaciones a los que tengas derecho, sino que se determinará en función del salario base del que trataremos en otra ocasión.

Es nulo todo pacto por el que el trabajador renuncie al disfrute de las vacaciones a cambio de una compensación económica, si bien puede pactarse que las vacaciones no disfrutadas durante el año en curso se puedan materializar en fechas específicas del año siguiente. La no compensación tiene algunas excepciones (cuando la relación laboral finaliza antes del disfrute, o excepcionalmente por causas ajenas a la voluntad del trabajador, en situaciones de incapacidad temporal, etc.). El TJUE ha señalado que, en caso de fallecimiento del trabajador sin haber disfrutado de la totalidad de las vacaciones, los herederos pueden reclamar una compensación económica.

Con la pandemia han surgido los ERTES. Estos se traducen en una suspensión de la relación laboral y por tanto mientras estás en dicha situación no generas días computables para determinar las vacaciones que te corresponda. Así pues, se pueden dar los siguientes casos:

a) Si sigues en ERTE desde marzo y aún no has disfrutado de tus vacaciones, solo te computarán los meses anteriores y posteriores al mismo a los efectos de determinar el tiempo que te corresponde de descanso.

b) Si estas en ERTE parcial, con reducción de jornada, se devengaran las vacaciones de manera proporcional al tiempo trabajado. No se reduciría el número de días de vacaciones, pero si el salario a percibir durante las mismas (salario bruto anual dividido entre 365) que se verá reducido en el periodo vacacional en función de los días afectados. Si estas en ERTE parcial por causas objetivas, tendrás que ver si en la negociación colectiva que se hizo con los sindicatos se mejora tu derecho a vacaciones.

c) Si estabas de vacaciones y fueron interrumpidas por el ERTE, cuando finalice podrás reclamar los días que te quedan por disfrutar.

d) Si ya tenías las vacaciones asignadas, el empresario podrá renegociar contigo el periodo para disfrutarlas siempre y cuando lo haga con una antelación de dos meses. Recuerda que tu jefe nunca podrá obligarte a cancelar tus vacaciones o retrasarlas unilateralmente. Si ello pasará deberás acudir o a Inspección de Trabajo donde sancionarán a la empresa o a los juzgados de lo social encargados de resolver su situación. Ten en cuenta que tendrás solo 20 días naturales (es decir, que se cuentan sábados, domingos y festivos) desde que se te comunique la decisión para denunciarla.

 

Durante el estado de alarma el empresario no podrá obligar a un trabajador a que consuma en dicho periodo sus vacaciones. La decisión siempre ha de ser consensuada. También se ha de respetar la desconexión digital a la que tiene derecho el trabajador fuera del horario laboral, con independencia de si está o no de vacaciones. El empresario no puede obligar a tener el móvil o el ordenador portátil operativo fuera de la jornada laboral, ni por tanto durante las vacaciones, del mismo modo que no puede exigir la comunicación del número de teléfono o dirección de correo personal.