LA INCIDENCIA DE LA DESESCALADA EN LOS ERTES DE FUERZA MAYOR

# LA INCIDENCIA DE LA DESESCALADA EN LOS ERTES DE FUERZA MAYOR

La nueva situación va a permitir una progresiva reanudación de las actividades afectadas por el COVID-19, lo que trae consecuencias en las medidas hasta ahora establecidas en el ámbito laboral. El 13 de mayo de 2020, se publicó el Real Decreto-Ley 18/2020 que establece nuevas medidas sociales que se adapten a la paulatina reactivación de la actividad de las empresas sometidas a ERTES de fuerza mayor.


¿Qué es un ERTE de fuera mayor del art. 22 del RDL 8/20?

Son los actuales ERTES que se han traducido en suspensiones de contratos laborales y/o reducciones de jornadas laborales por pérdida de actividad a consecuencia del impacto del COVID-19. Las causas que lo originaron son: 

- La declaración del estado de alarma que canceló actividades, cerró locales de afluencia pública, restringió el transporte público y la movilidad de las personas y mercancías;

- La falta de suministros que impedían el desarrollo de la actividad;

Las situaciones urgentes y extraordinarias de contagio de la plantilla o de establecimiento de medidas de aislamiento preventivo decretadas por la autoridad sanitaria.

 Estos ERTES ya no se podrán pedir desde el 13 de mayo.


¿Entonces que pasará con estos ERTES por fuerza mayor?

 En este RDL nos da varias opciones: 

Ø  Podrás seguir en ERTE de fuerza mayor por las causas del art. 22 del RDL 8/20, pero desvinculado del estado de alarma. Lo que denominaremos ERTE de fuera mayor total.

Ø  Podrás pasar a un ERTE de fuera mayor parcial.

Ø Podrás pasar a un ERTE ETOP.


¿Qué es un ERTE por fuerza mayor “total”?

Son los actuales ERTES del art. 22 del RDL 8/20 cuya causa ya no está sujeta a las consecuencias del COVID-19, sino que se vincula a una fecha temporal, de acuerdo con lo que se vaya permitiendo en cada fase de la desescalada. Para ello, se establece una prórroga de los mismos en atención a las restricciones de la actividad vinculadas a razones sanitarias que subsistan hasta que las mismas perduren o como máximo hasta el 30 de junio de 2020. Este ERTE podrá prorrogarse más allá de dicha fecha si hay acuerdo del Consejo de Ministros.


¿Qué medidas extraordinarias se introducen en materia de cotización en estos ERTES de fuerza mayor ?

Se exonerará:

a) Al 100% las cotizaciones devengadas en los meses de mayo y junio de 2020 relativas al abono de la aportación empresarial a la Seguridad Social y de las cuotas por conceptos de recaudación conjunta, siempre que, a 29 de febrero de 2020, tuvieran menos de 50 trabajadores, o asimilados a los mismos, en situación de alta en la Seguridad Social.

b) Al 75% las cotizaciones devengadas solo de la aportación empresarial si tuvieran 50 o más trabajadores, o asimilados a los mismos, en situación de alta en la Seguridad Social a 29 de febrero de 2020.


¿Qué pasa con los negocios que estaban en ERTE de fuerza mayor y pueden reactivar su actividad parcialmente?

Se crea el llamado ERTE por fuerza mayor parcial. A este se podrán acoger los negocios que estaban sujetas al ERTE de fuerza mayor actual que se les ha permitido recuperar en parte su actividad pudiendo extender sus efectos hasta el 30 de junio.


¿Cómo puedo cambiar mi ERTE de fuerza mayor a la modalidad parcial? ¿Y mi renuncia total al ERTE por fuerza mayor? 

Se solicitara reincorporar a los trabajadores que vaya necesitando para el desarrollo de su actividad primando la reducción de jornada laboral.

El empresario deberá comunicar a la autoridad laboral la renuncia total al ERTE autorizado o, en su caso, la suspensión o regularización del pago de las prestaciones que deriven de su modificación, en el plazo de 15 días desde la fecha de efectos de aquella. También se efectuará previa comunicación al Servicio Público de Empleo Estatal de las variaciones en los datos contenidos en la solicitud colectiva inicial de acceso a la protección por desempleo: finalización de la aplicación de la medida respecto a la totalidad o a una parte de las personas afectadas, el número de estas o bien en el porcentaje de actividad parcial de su jornada individual. 


¿Qué medidas extraordinarias se introducen en materia de cotización en estos ERTES de fuerza mayor parcial? 

Las exoneraciones en las cotizaciones serán:

a) Del 85 % de la aportación empresarial devengada en mayo de 2020 y el 70 % de la aportación empresarial devengada en junio de 2020 respecto de las personas trabajadoras que reinicien su actividad a partir de la fecha de efectos de la renuncia y de los periodos y porcentajes de jornada trabajados desde ese reinicio, cuando la empresa hubiera tenido menos de 50 trabajadores o asimilados a los mismos en situación de alta en la Seguridad Social a 29 de febrero de 2020.

b) Del 60 % de la aportación empresarial devengada en mayo de 2020 y el 45 % de la aportación empresarial devengada en junio de 2020, respecto de las personas trabajadoras que reinicien su actividad a partir de la fecha de efectos de la renuncia y de los periodos y porcentajes de jornada trabajados desde ese reinicio, cuando la empresa hubiera tenido 50 o más trabajadores o asimilados a los mismos en situación de alta en la Seguridad Social a 29 de febrero de 2020.


¿Y qué pasa con el resto de la plantilla que se queda en el ERTE?

 Las exoneraciones en la cotización serán:

a) Del 60 % de la aportación empresarial devengada en mayo de 2020 y el 45 % de la aportación empresarial devengada en junio de 2020, así como del relativo a las cuotas por conceptos de recaudación conjunta, respecto de las personas trabajadoras de estas empresas que continúen con sus actividades suspendidas a partir de la fecha de efectos de la renuncia y de los periodos y porcentajes de jornada afectados por la suspensión, cuando la empresa hubiera tenido menos de 50 trabajadores o asimilados a los mismos en situación de alta en la Seguridad Social a 29 de febrero de 2020.

b) Del 45 % de la aportación empresarial devengada en mayo de 2020 y el 30 % de la aportación empresarial devengada en junio de 2020 respecto de las personas trabajadoras de estas empresas que continúen con sus actividades suspendidas a partir de la fecha de efectos de la renuncia y de los periodos y porcentajes de jornada afectados por la suspensión, cuando la empresa hubiera tenido 50 o más trabajadores, o asimilados a los mismos, en situación de alta en la Seguridad Social a 29 de febrero de 2020. 


¿Se tiene que preocupar el trabajador de solicitar algo?

No. El empresario es el que tiene que tramitar todo cambio en el ERTE. Debe reincorporar a los trabajadores si se puede mediante reducciones de jornada y en todo caso de forma no discriminatoria. Las prestaciones que se recibirá no se descontará del paro y las exenciones en la cotización no tendrán efectos para las personas trabajadoras, manteniéndose la consideración del período en que se apliquen como efectivamente cotizado a todos los efectos.


¿Cómo se aplican las exenciones en la cotización?

Las exenciones en la cotización se aplicarán por la Tesorería General de la Seguridad Social a instancia de la empresa, previa comunicación sobre la situación de fuerza mayor total o parcial, así como de la identificación de las personas trabajadoras afectadas y periodo de la suspensión o reducción de jornada. Esta comunicación se realizará, por cada código de cuenta de cotización, mediante una declaración responsable que deberá presentarse, antes de que se solicite el cálculo de la liquidación de cuotas correspondiente, a través del Sistema de remisión electrónica de datos en el ámbito de la Seguridad Social (Sistema RED). A efectos del control de estas exoneraciones de cuotas, será suficiente la verificación de que el Servicio Público de Empleo Estatal proceda al reconocimiento de la correspondiente prestación por desempleo por el período de que se trate. No hace falta que estés al corriente de la Seguridad Social. 


¿Qué pasa si me acogí aun ERTE por fuerza mayor, pero no puedo asumir un ERTE de fuerza mayor parcial?

Podrán hasta el 30 de junio sustituirlo o iniciar un ERTE por razones objetivas, económicas, técnicas, organizativas y de producción regulados en el art. 23 RDL 8/2020, de 17 de marzo. En este caso los efectos de este ERTE se retrotraen a la fecha de finalización del de fuerza mayor.


¿Y qué pasa con la obligación de mantenimiento del empleo durante 6 meses desde la reanudación de la actividad contenida en el RDL 8/2020?

La obligación solo se aplica a los ERTES por fuerza mayor durante el plazo de seis meses desde la fecha de reanudación de la actividad, entendiendo por tal la reincorporación al trabajo efectivo de las personas afectadas por el expediente, aun cuando esta sea parcial o solo afecte a parte de la plantilla. En particular, en el caso de contratos temporales el compromiso de mantenimiento del empleo no se entenderá incumplido cuando el contrato se extinga por expiración del tiempo convenido o la realización de la obra o servicio que constituye su objeto o cuando no pueda realizarse de forma inmediata la actividad objeto de contratación.

Este compromiso se entenderá incumplido si se produce el despido o extinción de los contratos de cualquiera de las personas afectadas por dichos expedientes, salvo cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado como procedente, dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de la persona trabajadora y por el fin del llamamiento de las personas con contrato fijo-discontinuo, cuando este no suponga un despido sino una interrupción del mismo. 

Este compromiso del mantenimiento del empleo se valorará en atención a las características específicas de los distintos sectores y la normativa laboral aplicable, teniendo en cuenta, en particular, las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo.

No resultará de aplicación el compromiso de mantenimiento del empleo en aquellas empresas en las que concurra un riesgo de concurso de acreedores en los términos del artículo 5.2 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

Las empresas que incumplan este compromiso deberán reintegrar la totalidad del importe de las cotizaciones de cuyo pago resultaron exoneradas, con el recargo y los intereses de demora correspondientes. 


¿Qué pasa con las medidas extraordinarias en materia de protección por desempleo?

Se mantiene, para los trabajadores afectados por el ERTE derivado del COVID19, hasta el 30 de junio de 2020. Por lo que no se computa como consumido el tiempo percibido de prestación por desempleo, se mantiene el acceso a la prestación por desempleo contributiva aunque no se tenga el periodo mínimo cotizado para tener derecho a la misma y es aplicable a los trabajadores de sociedades laborales y de cooperativas de trabajo asociado.

A los trabajadores fijo/discontinuos y a los que realicen trabajos fijos y periódicos que se repiten en fechas ciertas, se les prorrogará el sistema de protección por desempleo hasta el 31 de diciembre de 2020. 


¿Qué pasa con las empresas y entidades que tengan su domicilio fiscal en países o territorios calificados como paraísos fiscales?

Que no podrán acogerse a los ERTES de fuera mayor “total” ni parcial.


¿Qué pasa con las sociedades mercantiles u otras personas jurídicas que se acojan a los ERTES de fuerza mayor total o parcial?

Si utilizan los recursos públicos destinados a los mismos no podrán proceder al reparto de dividendos correspondientes al ejercicio fiscal en que se apliquen estos ERTES, excepto si abonan previamente el importe correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la seguridad social. No se tendrá en cuenta a los efectos del ejercicio del derecho de separación de los socios.

Esta limitación a repartir dividendos no será de aplicación para aquellas entidades que, a fecha de 29 de febrero de 2020, tuvieran menos de 50 personas trabajadoras, o asimiladas a las mismas, en situación de alta en la Seguridad Social.